Un futón es un colchón plano con un exterior de tela rellena de algodón, lana, o guata sintética que forma una cama japonesa. El concepto generalmente se refiere al estilo tradicional de la ropa de cama japonesa que consiste en colchones acolchados y edredones.
Puede ser doblado y almacenado durante el día, y de tal forma el espacio puede servir para otros fines que como un dormitorio. Con el tiempo esta característica se ha aprovechado para hacer piezas funcionales más allá de un ovillo acolchonado.
¿Creación Samurái?
Según la tradición japonesa, se dice que al inicio los futones eran hechos a mano por samuráis que no podían dominar el arte de la espada.
Una cama japonesa no es tan simple como un colchón sobre una base de caja, es más bien la combinación de diversos elementos que se conjugan para tener una cómoda experiencia.
Una cama japonesa cuenta con un Shiki Futon los que hay en diversos diseños: por lo general, son envueltos en algodón o cubierta de seda. Su objeto es proteger la cama contra el desgaste y polvo o agentes alérgenos.
El edredón Kakebuton es una impresionante obra de artesanía lleno de tiras hechas a mano, realizadas con seda, lo que le hace muy ligero mientras retiene el calor durante la noche.
Soba gara Makura: almohadas de cáscara de alforfrón orgánico. Ningún sistema para dormir, de origen japonés, estaría completo sin una Soba gara makura, una almohada proporciona un sueño cómodo pues se ajusta perfectamente al cuello y la cabeza.
Colchón Tri-fold: Es una almohadilla de espuma gruesa; una solución perfecta para añadir una capa extra de comodidad al sistema japonés para dormir.
Finalmente la cama cuenta con un Tatami Mat, una plataforma para apoyar la caja entera.
Versiones contemporáneas
Hoy existen versiones muy “occidentales” que convierten al Futón en un mueble estético, con alto contenido en diseño y práctico para la vida contemporánea. Aquí algunos ejemplos:
Fotos: MooiMak |